LA HISTORIA DE UN TRAIDOR EN EL PRI; VICTOR HUGO MANZO

OJOS CIUDADANOS
Martín Pérez

URGE QUE ALITO LIMPIE A FONDO LA CASA

Dicen que quién no conoce la historia está condenado a repetirla.
Era la campaña del entonces candidato del PAN a la gubernatura, Marco Antonio Adame Castillo.
El coordinador de Comunicación Social, Javier López Sánchez, citó a un evento que se desarrolló en la Casa de Campaña, ubicada en la calle Plutarco Elías Calles colonia Club de Golf, para más señas, el inmueble que está abajo de la tienda Soriana del Centro. La invitación decía que líderes importantes se iban a sumar al proyecto de Adame Castillo.
Se llenaron las 30 mesas circulares.
Entonces hizo su entrada Adame Castillo con una reluciente sonrisa de oreja a oreja.
Las cosas no iban tan bien para el panista y se avizoraba un resultado cerrado hasta ese momento.
La sorpresa de los asistentes fue grande, cuando presentaron a un grupo de priístas encabezados por Víctor Hugo Manzo Godínez, quien en ese momento era una pieza clave, pues se había desempeñado como presidente de la Mesa Directiva del Congreso local y tenía liderazgo entre los sindicatos de trabajadores al servicio del Estado.
Éste hecho empezó a cambiar la inercia que llevaba Adame Castillo y los candidatos panistas a diferentes cargos de elección popular.
Al final todos sabemos el resultado.
Este hecho dentro de la política interna del PRI no tuvo ninguna repercusión negativa para Manzo Godínez.
A ninguno de los militantes del partido tricolor se le ocurrió exigir, en ese momento, a la dirigencia estatal que fuese convocado el Consejo Político Estatal, para que ahí se pusiera a consideración de la asamblea la expulsión del grupo de priístas encabezados por Víctor Hugo Manzo que apoyaron abiertamente a los candidatos panistas.
De acuerdo con los Estatutos, el expediente debe ser turnado, después, a la Comisión de Justicia Partidaria y ahí a los presuntos les deben de dar su derecho a presentar pruebas a su favor.
El proceso debe seguir de la siguiente manera:
El dictamen de la Comisión de Justicia Partidaria debe ser dado a conocer al Consejo Político Estatal, en donde se decide en votación la expulsión.
El tiempo pasó, el hecho registrado durante la campaña electoral quedó enterrado.
Y lo que son las cosas, tiempo después Manzo Godínez fue nombrado como encargado del liderazgo del sector popular en la entidad.
Después, volvió a repetir al frente de la CNOP estatal y en el pasado proceso electoral fue candidato a diputado local.
La militancia que conoce la historia, claro que se ha mostrado descontenta cuando a un traidor se le premia con cargos directivos y candidaturas, mientras que otros que han sido fieles a la causa son hechos a un lado cuando se toman las decisiones importantes. Esto ha llevado al debilitamiento del PRI en general, pues el caso de Manzo Godínez es uno más de tantos que han consentido los que se creen dueños del instituto político en la entidad.
Ahora que se viven otros momentos y circunstancias con la llegada de Alejandro Moreno Cárdenas a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, debe ser el tiempo de hacer una limpia al interior para que no se repitan casos como el de Manzo Godínez, pues una manzana podrida contamina a otras, ¿no le parece?
Hasta el momento, Manuel Martínez Garrigós es el único que ha sido sometido al proceso legal que dió paso a su expulsión de las filas priístas. Por menos, a otros debieron de habersela aplicado.

Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

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